sábado 5 de marzo de 2011

NoR: Capítulo 3

CAPÍTULO 3: CAZADOR

Alucard: ¿Magnus? ¿Dijo que es Magnus?

María: ¿lo conoces?

Alucard: Hmm.

Imp: P-pero ese incidente ocurrió hace 350 años… ¿Por qué mencionarlo otra vez?

María: ¿Hace 350 años? ¿Que incidente?

Imp: Um…no, eso…
¡Amo discúlpeme, lo dije sin darme cuenta!

Alucard: Está bien

María: Alucard, ¿Qué quiere Magnus? ¿Tiene algo que ver con lo que decía la carta de Richter?

Alucard: Posiblemente.

María: Y ese incidente del pasado…

Alucard: ¿quieres saberlo?

María: No, en realidad no…
(Recuerda lo que dijo Magnus: "Piénsalo María ¿Por qué un vampiro mantendría a un humano a su lado?")

María: Disculpa, estoy cansada… buenas noches.

María: No se lo pregunté, y no porque no confíe en él, sino que…
(Recuerda nuevamente las palabras de Magnus: "Eventualmente él clavará sus colmillos en las tiernas venas de tu cuello y saboreará la dulzura…"
... mañana tendré que hablar seriamente con él.

… … …

Alexis: Cyril ¿está aquí?

Cyril: ¡Mira, la pócima reacciona de nuevo!

Alexis: está roja… pareciera que…

Cyril: Parece que esta es la guarida del vampiro.

Alexis: Pero ya se hizo muy tarde Cyril, yo digo que esperemos hasta el alba cuando los vampiros están débiles.

Cyril: ¡Te preocupas demasiado! Esta pócima nos protegerá contra cualquier demonio. ¡Vamos!
¡Oye espérame!

Hombre lobo: ¡¡!!

Cyril: Es rápido… Alexis.

Alexis: Es un hombre lobo. Ten cuidado Cyril.

Cyril: Quédate tranquilo, esta criatura es demasiado fácil para nosotros los caza vampiros. ¡Vamos! 3, 2… ¡serás destruido por el cero absoluto!

Hombre lobo: ¡¡!!

Cyril: Eso fue fácil. Te lo dije, estos monstruos no son un desafío para nosotros.

(Llega Richter)

Richter: Que interesante.

Cyril: ¿Quién es?

Richter: Esa pócima suya, ¿no sería perfecta para asustar a los niños?

Cyril: ¡Te reto a que digas eso de nuevo!

Alexis: Suficiente Cyril.
(Dirigiéndose a Richter) Somos cazadores de vampiros. Vete de aquí, no nos molestes.

Richter: ¿Cazadores de vampiros? Que gracioso.

Cyril: ¡Oye!
¿Que? Esqueletos… ¡¿Cuándo aparecieron?!

Richter: Deberían estar más alertas a lo que les rodea.

Alexis: ¡Mira! ¡Cyril! Ese látigo… ¿puede ser?

Cyril: … ¿el Vampire Killer?

Richter: ¿Oh, lo reconocen? Así que no son tan ignorantes después de todo.

Cyril: ¿Eres Richter Belmont?

Richter: Ahora este lugar es una carcasa vacía, el vampiro ya no está aquí.

Cyril: ¡¿Que?! ¿A que te refieres?

Richter: Es obvio… el vampiro se mudó de esta guarida hace unos días.
Si valoran sus vidas le aconsejo que no se metan en esto.

Cyril: ¡Oye, detente!

Richter: ¿Que?

Cyril: Pareces saber tanto…
¡Dinos lo que sabes!

Richter: Necesita mi consejo y sin embargo se muestra tan prepotente.

Cyril: ¡Basta de estupideces! Los que pueden derrotar al vampiro somos nosotros. Tú no eres más que una basura inútil.

Richter: ¿Me llamaste inútil? Ya lo veremos.

Cyril: ¿Que?

Richter: Le diré todo si me derrota.

Cyril: Um…
(Piensa: porque siento esta opresión si él sólo está parado enfrente mío… )

Alexis: ¡Suficiente Cyril! No perdamos tiempo con los de su clase.

Cyril: ¡Hmm! ¡Tienes razón, vámonos Alexis!

Richter: hmm, no puedo creer que me dejase provocar por esos dos... yo también ya debería irme.

… … …

Imp: El sol se pondrá en media hora, ¿nos vamos?

Alucard: Él pronto despertará… ¿María?

María: Alucard, hay algunas cosas de las que quiero hablarte. ¿Vas a salir?

Imp: ¡Que molestia! ¡Deja de meterte en los asuntos de mi amo!

María: ¡Alucard!

Alucard: Voy a buscar a Magnus.

María: Entonces iré contigo.

Alucard: No, tú te quedas aquí.

María: ¿Porque?

Alucard: Magnus puede hipnotizarte y dejarte atrapada en la oscuridad eterna. Es un enemigo peligroso.

María: Vamos Alucard. ¿Si no puedo manejar esto porque escogería quedarme contigo?

Alucard: María…

María: No soy una mujer común y corriente, soy una caza vampiros. Deberías saberlo bien.

Alucard: No puedo dejar que te pase nada.

María: Porque Alucard. Lo de ayer… ¿tiene algo que ver con ese incidente que ocurrió hace 350 años?

Alucard: um…

María: En realidad ayer, quería preguntarte sobre algo de lo que no se puede hablar.

Alucard: ¿Algo de lo que no se puede hablar?

María: Magnus me dijo que, solías alimentarte de sangre humana…

Alucard: ¡!

Imp: ¡Que disparate! ¡De que estás hablando!

María: Si no es verdad, entonces Alucard, creeré en lo que me digas.

Imp: ¡Amo, permítame que ponga en su lugar a esta mujer tan grosera!

Alucard: No. Déjanos Imp.

Imp: Pero amo…

Alucard: Lo que dijo Magnus es verdad.

María: ¿Eh…?

Imp: ¡No lo ha olvidado!

Alucard: ¿Cómo podría olvidarlo? En el pasado, me alimenté de… repugnante sangre humana.

María: ohh…no puede ser verdad.

Alucard: Es verdad.

María: ¡No eres igual que Drácula! Hace un año sepultaste a tu propio padre porque te importan los humanos ¿no?
¡Alucard, estas mintiendo! ¡Porque harías semejante cosa!
¡¡Alucard…!!

Imp: Continúe Amo.

Alucard: No puedo mentirle. Si se va o se queda, es su decisión. Ahora lo importante es encontrar a Magnus
Imp: ¡Si, Amo!

María: Alucard… porque no lo negaste…

… … …

Magnus: Abre tus ojos, Lyudmil. El desagradable sol se ha ido, ¡es momento de atacar!

Lyudmil: Sangre…quiero sangre.

(Recuerdo)
Alucard: ¿Lyudmil?

Lyudmil: Disculpe, lo desperté. Supuse que el Amo Alucard estaría aquí tomando una siesta en la agradable brisa.

Alucard: Me has seguido afuera del castillo… si se enteran serás castigado.

Lyudmil: El Amo Alucard es el único que puede darme órdenes. No importa lo que ocurra, me quedaré a su lado.

Alucard: Como quieras.

Lyudmil: ¿Podría preguntarle, con toda humildad, porque vino a este prado?

Alucard: Este lugar está mencionado en el diario de mi madre. Al parecer a ella le gustaban estas flores blancas.

Lyudmil: Ya veo… estas flores son ciertamente maravillosas.

Alucard: Ten cuidado, no las pises.

Lyudmil: Por cierto, ¿conoce el festival al que están asociadas estas flores?

Alucard: ... ¿festival?

Lyudmil: Una vez al año los jóvenes hacen guirnaldas con estas flores y se las dan a las jovencitas para expresar su amor.

Alucard: Madre no lo mencionó en su diario…

Lyudmil: Ya que estamos aquí, porque no le enseño como hacer una guirnalda.

Alucard: No es necesario.

Lyudmil: entiendo… mire, desde aquí podemos ver el pueblo en el que solíamos vivir.

Alucard: ¿Quieres ir allí?

Lyudmil: No, si regreso seré condenado como un demonio. No tengo a donde ir, sólo puedo seguirlo.

Alucard: Lyudmil… los humanos eventualmente mueren y se convierten en polvo humans will return to dust eventually, pero yo viviré por siempre. Comparado con la eternidad, mi tiempo contigo es corto…

Lyudmil: Amo Alucard…

(De vuelta al presente)


Imp: ¿Se encuentra bien?

Alucard: Parece que no hay razón para continuar nuestra búsqueda.

Imp: ¡! El sonido de alas…

Magnus: ¡Han pasado unos cuantos siglos, Adrian! ¿O debería llamarte Alucard?

Alucard: Magnus…

Imp: ¿Dónde te escondiste todo este tiempo?

Magnus: Lo mismo pregunto, es obvio que puedes dormir para siempre.

Alucard: ¿Qué le hiciste a María?

Magnus: ¿Te preocupas tanto por ella? Yo sólo le mostré un vistazo de tu verdadero yo.

Alucard: ¿Cuál es tu motivo?

Magnus: No me malentiendas. Sólo quiero que reconozcas lo que siempre has negado.

Alucard: ¿Y… que es?

Imp: ¡Amo!

Magnus: Piensa en tu pasado, velo como si fuera un hermoso sueño… bebe su sangre, absorbe la sangre de Lyudmill, revive tus instintos latentes…

Lyudmil: Amo Alucard… ahh…

Alucard: ¡¡Ahhh!!

Magnus: Así que puedes liberarte del sueño que construí…

Alucard: …

Magnus: Como lo pensé, tus poderes son más fuertes que antes.

Imp: ¡¡Amo!!

Magnus: ¿Qué se siente? Te he mostrado la verdad inalterada de tu pasado. ¿No te sientes nostálgico...?
Te daré más recuerdos del pasado Alucard... sólo espéralos.

Alucard: ¡¡Magnus!!
Related Posts with Thumbnails