CAPÍTULO 3: CAZADOR
Alucard: ¿Magnus? ¿Dijo que es Magnus?
María: ¿lo conoces?
Alucard: Hmm.
Imp: P-pero ese incidente ocurrió hace 350 años… ¿Por qué mencionarlo otra vez?
María: ¿Hace 350 años? ¿Que incidente?
Imp: Um…no, eso…
¡Amo discúlpeme, lo dije sin darme cuenta!
Alucard: Está bien
María: Alucard, ¿Qué quiere Magnus? ¿Tiene algo que ver con lo que decía la carta de Richter?
Alucard: Posiblemente.
María: Y ese incidente del pasado…
Alucard: ¿quieres saberlo?
María: No, en realidad no…
(Recuerda lo que dijo Magnus: "Piénsalo María ¿Por qué un vampiro mantendría a un humano a su lado?")
María: Disculpa, estoy cansada… buenas noches.
María: No se lo pregunté, y no porque no confíe en él, sino que…
(Recuerda nuevamente las palabras de Magnus: "Eventualmente él clavará sus colmillos en las tiernas venas de tu cuello y saboreará la dulzura…"
... mañana tendré que hablar seriamente con él.
… … …
Alexis: Cyril ¿está aquí?
Cyril: ¡Mira, la pócima reacciona de nuevo!
Alexis: está roja… pareciera que…
Cyril: Parece que esta es la guarida del vampiro.
Alexis: Pero ya se hizo muy tarde Cyril, yo digo que esperemos hasta el alba cuando los vampiros están débiles.
Cyril: ¡Te preocupas demasiado! Esta pócima nos protegerá contra cualquier demonio. ¡Vamos!
¡Oye espérame!
Hombre lobo: ¡¡!!
Cyril: Es rápido… Alexis.
Alexis: Es un hombre lobo. Ten cuidado Cyril.
Cyril: Quédate tranquilo, esta criatura es demasiado fácil para nosotros los caza vampiros. ¡Vamos! 3, 2… ¡serás destruido por el cero absoluto!
Hombre lobo: ¡¡!!
Cyril: Eso fue fácil. Te lo dije, estos monstruos no son un desafío para nosotros.
(Llega Richter)
Richter: Que interesante.
Cyril: ¿Quién es?
Richter: Esa pócima suya, ¿no sería perfecta para asustar a los niños?
Cyril: ¡Te reto a que digas eso de nuevo!
Alexis: Suficiente Cyril.
(Dirigiéndose a Richter) Somos cazadores de vampiros. Vete de aquí, no nos molestes.
Richter: ¿Cazadores de vampiros? Que gracioso.
Cyril: ¡Oye!
¿Que? Esqueletos… ¡¿Cuándo aparecieron?!
Richter: Deberían estar más alertas a lo que les rodea.
Alexis: ¡Mira! ¡Cyril! Ese látigo… ¿puede ser?
Cyril: … ¿el Vampire Killer?
Richter: ¿Oh, lo reconocen? Así que no son tan ignorantes después de todo.
Cyril: ¿Eres Richter Belmont?
Richter: Ahora este lugar es una carcasa vacía, el vampiro ya no está aquí.
Cyril: ¡¿Que?! ¿A que te refieres?
Richter: Es obvio… el vampiro se mudó de esta guarida hace unos días.
Si valoran sus vidas le aconsejo que no se metan en esto.
Cyril: ¡Oye, detente!
Richter: ¿Que?
Cyril: Pareces saber tanto…
¡Dinos lo que sabes!
Richter: Necesita mi consejo y sin embargo se muestra tan prepotente.
Cyril: ¡Basta de estupideces! Los que pueden derrotar al vampiro somos nosotros. Tú no eres más que una basura inútil.
Richter: ¿Me llamaste inútil? Ya lo veremos.
Cyril: ¿Que?
Richter: Le diré todo si me derrota.
Cyril: Um…
(Piensa: porque siento esta opresión si él sólo está parado enfrente mío… )
Alexis: ¡Suficiente Cyril! No perdamos tiempo con los de su clase.
Cyril: ¡Hmm! ¡Tienes razón, vámonos Alexis!
Richter: hmm, no puedo creer que me dejase provocar por esos dos... yo también ya debería irme.
… … …
Imp: El sol se pondrá en media hora, ¿nos vamos?
Alucard: Él pronto despertará… ¿María?
María: Alucard, hay algunas cosas de las que quiero hablarte. ¿Vas a salir?
Imp: ¡Que molestia! ¡Deja de meterte en los asuntos de mi amo!
María: ¡Alucard!
Alucard: Voy a buscar a Magnus.
María: Entonces iré contigo.
Alucard: No, tú te quedas aquí.
María: ¿Porque?
Alucard: Magnus puede hipnotizarte y dejarte atrapada en la oscuridad eterna. Es un enemigo peligroso.
María: Vamos Alucard. ¿Si no puedo manejar esto porque escogería quedarme contigo?
Alucard: María…
María: No soy una mujer común y corriente, soy una caza vampiros. Deberías saberlo bien.
Alucard: No puedo dejar que te pase nada.
María: Porque Alucard. Lo de ayer… ¿tiene algo que ver con ese incidente que ocurrió hace 350 años?
Alucard: um…
María: En realidad ayer, quería preguntarte sobre algo de lo que no se puede hablar.
Alucard: ¿Algo de lo que no se puede hablar?
María: Magnus me dijo que, solías alimentarte de sangre humana…
Alucard: ¡!
Imp: ¡Que disparate! ¡De que estás hablando!
María: Si no es verdad, entonces Alucard, creeré en lo que me digas.
Imp: ¡Amo, permítame que ponga en su lugar a esta mujer tan grosera!
Alucard: No. Déjanos Imp.
Imp: Pero amo…
Alucard: Lo que dijo Magnus es verdad.
María: ¿Eh…?
Imp: ¡No lo ha olvidado!
Alucard: ¿Cómo podría olvidarlo? En el pasado, me alimenté de… repugnante sangre humana.
María: ohh…no puede ser verdad.
Alucard: Es verdad.
María: ¡No eres igual que Drácula! Hace un año sepultaste a tu propio padre porque te importan los humanos ¿no?
¡Alucard, estas mintiendo! ¡Porque harías semejante cosa!
¡¡Alucard…!!
Imp: Continúe Amo.
Alucard: No puedo mentirle. Si se va o se queda, es su decisión. Ahora lo importante es encontrar a Magnus
Imp: ¡Si, Amo!
María: Alucard… porque no lo negaste…
… … …
Magnus: Abre tus ojos, Lyudmil. El desagradable sol se ha ido, ¡es momento de atacar!
Lyudmil: Sangre…quiero sangre.
(Recuerdo)
Alucard: ¿Lyudmil?
Lyudmil: Disculpe, lo desperté. Supuse que el Amo Alucard estaría aquí tomando una siesta en la agradable brisa.
Alucard: Me has seguido afuera del castillo… si se enteran serás castigado.
Lyudmil: El Amo Alucard es el único que puede darme órdenes. No importa lo que ocurra, me quedaré a su lado.
Alucard: Como quieras.
Lyudmil: ¿Podría preguntarle, con toda humildad, porque vino a este prado?
Alucard: Este lugar está mencionado en el diario de mi madre. Al parecer a ella le gustaban estas flores blancas.
Lyudmil: Ya veo… estas flores son ciertamente maravillosas.
Alucard: Ten cuidado, no las pises.
Lyudmil: Por cierto, ¿conoce el festival al que están asociadas estas flores?
Alucard: ... ¿festival?
Lyudmil: Una vez al año los jóvenes hacen guirnaldas con estas flores y se las dan a las jovencitas para expresar su amor.
Alucard: Madre no lo mencionó en su diario…
Lyudmil: Ya que estamos aquí, porque no le enseño como hacer una guirnalda.
Alucard: No es necesario.
Lyudmil: entiendo… mire, desde aquí podemos ver el pueblo en el que solíamos vivir.
Alucard: ¿Quieres ir allí?
Lyudmil: No, si regreso seré condenado como un demonio. No tengo a donde ir, sólo puedo seguirlo.
Alucard: Lyudmil… los humanos eventualmente mueren y se convierten en polvo humans will return to dust eventually, pero yo viviré por siempre. Comparado con la eternidad, mi tiempo contigo es corto…
Lyudmil: Amo Alucard…
(De vuelta al presente)
Imp: ¿Se encuentra bien?
Alucard: Parece que no hay razón para continuar nuestra búsqueda.
Imp: ¡! El sonido de alas…
Magnus: ¡Han pasado unos cuantos siglos, Adrian! ¿O debería llamarte Alucard?
Alucard: Magnus…
Imp: ¿Dónde te escondiste todo este tiempo?
Magnus: Lo mismo pregunto, es obvio que puedes dormir para siempre.
Alucard: ¿Qué le hiciste a María?
Magnus: ¿Te preocupas tanto por ella? Yo sólo le mostré un vistazo de tu verdadero yo.
Alucard: ¿Cuál es tu motivo?
Magnus: No me malentiendas. Sólo quiero que reconozcas lo que siempre has negado.
Alucard: ¿Y… que es?
Imp: ¡Amo!
Magnus: Piensa en tu pasado, velo como si fuera un hermoso sueño… bebe su sangre, absorbe la sangre de Lyudmill, revive tus instintos latentes…
Lyudmil: Amo Alucard… ahh…
Alucard: ¡¡Ahhh!!
Magnus: Así que puedes liberarte del sueño que construí…
Alucard: …
Magnus: Como lo pensé, tus poderes son más fuertes que antes.
Imp: ¡¡Amo!!
Magnus: ¿Qué se siente? Te he mostrado la verdad inalterada de tu pasado. ¿No te sientes nostálgico...?
Te daré más recuerdos del pasado Alucard... sólo espéralos.
Alucard: ¡¡Magnus!!
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