CAPÍTULO 2: PRESAGIO
Alexis: Cyril, estoy seguro de que está en este pueblo.
Cyril: Tienes razón, ¡mira! El color de la pócima cambió.
Alexis: El color rojo se ve siniestro… parece que el vampiro está de hecho en esta ciudad. ¿Realmente haremos esto por nuestra cuenta?
Cyril: Si tienes miedo regresemos.
Alexis: Hmm, no tengo miedo. Sería peor dejarte ir sólo.
Cyril: Yo no soy el que tiene un problema con esto Alexis.
Alexis: ¡Está bien! Escuché que tu padre dejó la cacería de vampiros en manos del Clan Belmont.
Cyril: Jajá. Hmm, mi padre debe haber perdido la cabeza, esos tipos no conocen los detalles.
Alexis: Así es, ¡y también escuché rumores de que el cazador de vampiros Richter está pensando en unirse a Drácula!
Cyril: Parece que el clan Belmont no es tan poderoso después de todo. ¡Ahora tienen que depender de nosotros para hacer el trabajo!
Alexis: Si, si. Sigues tan persistente como de costumbre.
Cyril: Jajá todavía es temprano, busquemos más pistas. ¡Debo matar al vampiro con mis propias manos! ¡No puedo dejar que otros sufran lo mismo que mi hermana!
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Mientras tanto…
(María salió de compras)
María: Hm… ¿me falta comprar algo?
Vendedor: Hey, esa señorita de allí, porque no compra algunos tomates, son deliciosos cuando están maduros.
María: Se ven ricos, los compraré.
Vendedor: ¡Vuelva pronto!
Anciana: Oye niña, que te parecen estas cerezas, ¡son buenas para hacer zumo y pastel de cerezas! Dicen que el camino al corazón de un hombre es a través de su estómago.
Maria: ¿En serio? Bueno, ¡compraré algunas! Jajá, ¿Le gustarán a Alucard? (Se imagina a Alucard diciendo: “esto no es necesario”.)
Mmm, hemos estado viviendo juntos por un año, desearía que Alucard confiara en mi… no importa, no sirve de nada molestarse por eso. Está oscureciendo y todavía tengo que ir a la oficina de correo, es mejor que me apresure.
María al cartero: Hola, ¿me llegó alguna carta?
Cartero: Si, no se cuando la trajeron, aquí está.
María: ¿Hm? Es de Richter. Hace poco recibí un llamado de emergencia de él, ¿Qué habrá ocurrido?
Cartero: ¿Es de tu novio? Jajá, siempre las envía la misma persona.
La carta de Richter dice:
“María, espero que todo este bien por allá. No tengo tiempo para explicar los detalles de la situación aquí. Me contrataron para cazar a un vampiro.”
María (leyendo la carta): ¡¿Un vampiro?!
(Continúa leyendo) “Es muy pronto para hacer suposiciones, pero desde aquel incidente en el que una adolescente fue asesinada por un vampiro, hechos similares han estado ocurriendo en tu pueblo. La hija de mi cliente sufrió el mismo destino. No es que sospeche de Alucard pero la frecuencia de estos incidentes es tal… que no podemos descartar la posibilidad de que él no sea capaz de contener sus instintos. Por favor contáctame si algo extraño llegara a ocurrir en relación con Alucard.” (Fin de la carta)
María: Alucard…no, ¡no es posible! Porque atacaría a humanos… Pero si no es él, eso significa que hay otro vampiro merodeando en la ciudad. ¡Tengo que decirle a Alucard!
María: ¡siento una energía maligna!
Alexis: ¡Oye! ¡Cyril!
Cyril: Estoy seguro de que anda cerca. ¡Alexis!
María: ¿Quién es?
Cyril: Yo debería preguntarle eso. ¿Qué hace en este lugar solitario?
Alexis: Es mejor que te vayas mientras puedas. Parece ser que la criatura de la noche se ha mostrado.
Cyril: ¡Maldición! La pócima para matar demonios… ¿? ya no reacciona.
Alexis: Debe haber escapado al sentir nuestra presencia.
María: ¿Que están haciendo?
Cyril: Somos cazadores de vampiros.
María: ... ¿caza vampiros?
Alexis: Esta ciudad es muy peligrosa. Dama, por su propia seguridad no salga sin compañía.
Cyril: Apresurémonos Alexis, debemos atraer al vampiro.
María: Quienes serán estas personas… no parecen ser Belmonts. Pero al parecer también se percataron de esa presencia maligna que sentí. ¡La sentí de vuelta! Está muy cerca… ¿de donde viene? ¡Sal de tu escondite, muéstrate!
(Magnus aparece)
Magnus: jajajá…
María: ¡!
Magnus: Nada mal María Renard, puedes sentir mi presencia.
María: ¡¿Quién eres?! Esas alas negras….
Magnus: ¿No son hermosos? estas alas, estas garras y dientes afilados. Todos pruebas de que soy una criatura de la noche.
María: Así que eres el que ha estado atacando a los humanos de la ciudad.
Magnus: ¡Já! Porque Magnus el íncubo habría de beber sangre… ¡que estupidez!
María: ¿Íncubo?
Magnus: Los humanos son tontos y feos. La única razón de su existencia es para que nosotros nos divirtamos matándolos. En realidad no es necesario beber su sangre.
María: Suficiente.
Magnus: ¿Así que esta es la que puede controlar a las cuatro bestias celestiales?
María: Muy perspicaz, pero no tengo tiempo para eso.
Magnus: ¿Oh? Jajaja, ¿no me digan que Adrian ha sido domado por esta mujer?
María: ¿Adrian?
Magnus: Adrian Fahrenheit Tepes. Tú lo conoces como Alucard.
María: ¿Conoces a Alucard?
Magnus: ¿Conocerlo? Él traicionó a Dracula, su propio padre. Si tan sólo pudiera usar estas garras para desmembrarlo y sacarle las entrañas… jajaja… ¿que no sería divertido?
María: ¡!
Magnus: Jajá ¿Te enfrentarías a mí para protegerlo? Que patética es esa cosa llamada amor humano.
María: ¡Como te atreves!
Magnus: No tan patética como tú, una cazadora de vampiros viviendo con Alucard. Que irónico.
María: …
Magnus: Piénsalo María ¿Por qué un vampiro mantendría a un humano a su lado?
María: ¿A que te refieres?
Magnus: Eres joven, alegre y hermosa… ese cuerpo puro e incorrupto, ese bello y esbelto cuello… jajaja… ya puedo verlo, esta noche él ansiará tu sangre… jejeje, María ¿Qué acaso aún no te diste cuenta?
María: …
Magnus: Él se muestra tan caballeroso en frente tuyo, ¿pero alguna vez te preguntaste que piensa en realidad?
María: Es verdad que Alucard no me dice en que piensa, pero…
Magnus: Ya lo vi con mis propios ojos María, Alucard atacando a humanos y bebiendo su sangre.
María: ¡Que estas diciendo!
Magnus: Él ya ha sucumbido a sus instintos inherentes y se volvió igual que Dracula.
María: ¡Cállate! ¡Para de decir tonterías!
Magnus: Un vampiro sólo necesita probar sangre humana una vez… la sensación es tan gloriosa que le será imposible controlar sus deseos.
Maria: ¡¿Realmente piensas que creo una sola palabra de lo que dices?!
Magnus: Jaaajaja, te ves pálida María. ¿Qué parte de ti le teme a Alucard?
María: ¡!
Magnus: ¡Si no me crees entonces deja que él sea el que revele su verdadera naturaleza!
María: Ugh, mi cabeza, me duele.
(María tiene una visión)
Chica: ¡Ayuda! ¡Suéltame!
Alucard: Quédate quieta, esto será rápido. Déjame saciar mi sed con tu sangre…
Alucard: Ja…jajaja… si, esto era lo que deseaba…ya no hay necesidad de negarlo.
María: ¡¿Qué fue eso?!
Magnus: Las chicas de esta ciudad no serán suficientes para Alucard. Eventualmente él clavará sus colmillos en las tiernas venas de tu cuello y saboreará la dulzura…
María: ¡Suficiente! ¡Invocación de las cuatro bestias celestiales! ¡Fénix!
Magnus: Así que este es el Fénix…
María: Tú serás su comida.
Magnus: No tengo intenciones de luchar contigo aquí. Sólo quería decirte la verdad.
Maria: ¡Detente!
Magnus (desapareciendo): ¡Nos volveremos a ver María! jajajaja…
3 comentarios:
bueno aquí les dejo el segundo capítulo del radio drama, quizás deban repasar el primero ya que pasó bastante tiempo entre la publicación de uno y otro.
Personalmente no me gustó mucho el programa, tiene aires yaoi. Sino lean nomás las babosadas que dice Magnus xD
PD: si ven algún error de escritura avísenme para corregirlo, ya que el texto es muy largo no me extrañaría que haya pasado algo por alto =p
Y por cierto corregí algunas cosas en el primer capítulo.
Tampoco me convence demasiado la trama.
CSOTN daba para mucho más!
Has realizado un gran trabajo amiga!
Enhorabuena ;p
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